La seguridad personal

El estar preparado puede evitar un intento de secuestro, y aumentar las posibilidades de supervivencia de la víctima.


Por Daniel O’Connor*

 

El alto ejecutivo se levanta pensando en que debe confirmar su desayuno de negocios con el posible inversionista que lo contactó la semana anterior. El inversionista estaba motivado, obviamente sabía del tema, tenía dinero y, más importante aún, había prometido tomar una decisión rápida una vez se conocieran en persona y discutieran el negocio propuesto. El ejecutivo usa su teléfono móvil para confirmar la hora y lugar de la reunión y repasa mentalmente su estrategia para el encuentro. 

“El bien entrenado conductor, un guardaespaldas armado y el hombre de negocios salen de la propiedad en el vehículo blindado a la hora de siempre: 8:00 am. El conductor toma la ruta preseleccionada, una de las dos que siempre utilizan. Al tomar una curva, a menos de dos minutos de la residencia, el conductor y el guardaespaldas ven un camión de basura averiado que está bloqueando parcialmente la vía. Desconfiados, retornan rápido a su vía más frecuente, dirigiéndose hacia la ciudad y felicitándose silenciosamente a sí mismos por su experiencia en materia de seguridad y pericia. Después de salir de la autopista, a las 8:10 am, van por una calle congestionada pero angosta donde se encuentran con un serio accidente automovilístico ya con ambulancia, personal y equipo médico en la escena; dos hombres parecen estar sangrando mucho y se quejan tirados sobre el piso. El guardaespaldas ve un pequeño lugar por donde puede pasar el vehículo y le ordena al conductor seguir lentamente; sabe que su jefe no puede llegar tarde a esta primera cita.

“A las 8.12 am, mientras esquivan la colisión, un paramédico les solicita detenerse y pide ayuda al conductor y al guardaespaldas. Al no hacerlo, el paramédico empieza a golpear la ventana del guardaespaldas. La ambulancia se mueve rápidamente hacia atrás, tapando la salida. Los dos hombres heridos se levantan del piso y empiezan a disparar con armas automáticas hacia las llantas traseras del automóvil, evitando que éste dé reversa. Un tercer hombre aparece al lado del conductor portando una escopeta de cañón recortado y dispara en múltiples ocasiones hacia el vidrio blindado, siempre en el mismo punto. El conductor es alcanzado por una bala y muere instantáneamente. El guardaespaldas trata de alcanzar su arma y en ese momento el tercer hombre inserta el cañón de su arma por el orificio del vidrio blindado y mata al guardaespaldas. El ejecutivo está agachado en la parte trasera del vehículo, orando en voz baja. El atacante utiliza una palanca para acabar de destrozar el vidrio, introduce su mano y abre la puerta.

“Minutos más tarde, el ejecutivo se encuentra en estado de inconsciencia y es conducido a la ambulancia. Con la sirena retumbando, ésta se dirige velozmente a un sitio seguro. De allí notificarán del secuestro a la familia y comenzará la extorsión”.



El anterior es un clásico trabajo “profesional” y contiene muchos de los aspectos del secuestro moderno de ejecutivos de alto nivel, individuos adinerados o miembros de sus familias. Algunos elementos pueden variar, particularmente en lo que respecta a brutalidad, planeación y sincronización del trabajo, cuando no es hecho por profesionales; pero el esquema básico es el mismo: los ataques son rápidos; las víctimas, confiadas, y las posibilidades de éxito muy altas. En este escenario, el personal de seguridad cometió varios errores fatales. La obstrucción de las dos vías ha debido generar señales de alarma. El “inversionista” era demasiado bueno para ser real – su papel, claramente, era hacer que el ejecutivo actuara según lo programado, para que el equipo se pudiera preparar adecuadamente–. El conductor y el guardaespaldas nunca han debido permitir que el vehículo se acercara tanto al accidente, pero aun después de haberlo hecho, debieron estar preparados para retroceder con presteza, especialmente después de haber visto a los atacantes que venían por detrás.

¿Cómo puede uno combatir este tipo de operaciones criminales y protegerse a sí mismo y a sus seres queridos? ¿Cómo puede una familia o una empresa evitar verse involucrada en estas situaciones y, más importante aún, cómo “recuperar” a la víctima?

LA PROTECCIÓN EJECUTIVA

Antes de intentar saber si usted o sus seres queridos están en riesgo y necesitan protección profesional, considere lo siguiente: dos hombres corren por el bosque para escapar de un oso; mientras corren, uno le dice al otro: “¿Crees que podemos correr más rápido que el oso?”. El otro hombre contesta: “No lo sé, yo sólo tengo que correr más rápido que tú”.

En el negocio de la protección hablamos de “objetivos difíciles” y “objetivos fáciles”. Aquellos individuos que tienen una fuerte cobertura de seguridad son objetivos difíciles y existen menos posibilidades que sean elegidos para un ataque. Por lo general, los captores no son estúpidos ni lentos; al contrario, suelen ser muy astutos. Entienden que es más fácil atacar a quienes no están protegidos. Las posibilidades de éxito contra cualquier objetivo aumentan o disminuyen de acuerdo con este principio básico. Es importante anotar, sin embargo, que aunque “el oso” seguramente escogerá a su víctima más lenta, hay la posibilidad de que ignore al más lento y vaya deliberadamente por el más rápido. Puede ser que el oso prefiera el olor particular de ese corredor o, para decirlo más claramente, que el ataque sea “personal”. En otras palabras, hay veces en que, fuera del nivel y del tipo de seguridad que posea un individuo, puede ser blanco de un ataque por una razón muy específica (riqueza, venganza, asuntos de negocios, etc.). En esta última categoría, los atacantes suelen ser “equipos contratados” y no criminales comunes, y la operación se planea meticulosamente.

LA PROTECCIÓN ESTÁNDAR

El siguiente es uno de los paquetes de seguridad más utilizados:

El Principal:
una persona extremadamente rica, o un ejecutivo de alto nivel, tienen por lo general un vehículo que hace un recorrido de reconocimiento por las rutas y lugares programados de manera anticipada. Después viene un automóvil blindado, al que normalmente le sigue un “vehículo de persecución” con hombres armados en su interior. El conductor del auto blindado está especialmente entrenado para conducirlo y el guardaespaldas se sienta al lado de aquél, en constante comunicación con el vehículo de persecución y la base de operaciones. El número de hombres armados y el número de automóviles puede variar, pero esta configuración es el modelo estándar.

Los Miembros De La Familia:
pareja, hijos, padres o hermanos están con frecuencia protegidos por uno o dos guardaespaldas con otro auto blindado. Éste ya no es un modelo suficiente, dado el incremento en las tasas de secuestro de los últimos años, particularmente para los niños.

La Residencia: las residencias cuentan usualmente con su propio equipo de guardias de seguridad y, por lo general, se utilizan gran cantidad de luces, alarmas, cámaras, puertas y perros. Habitaciones “blindadas o seguras” y un completo arsenal pueden ser parte de un típico paquete de seguridad. Normalmente no existen procedimientos y planes de reacción ante la presencia de intrusos, lo que quiere decir que la familia está mal preparada. Nota: en este nivel, hay usualmente una póliza de seguros que ampara “secuestro y recompensa” y que se obtiene a través de las principales compañías aseguradoras. En la mayoría de los casos, sin embargo, la póliza no reembolsa el dinero hasta que el episodio del secuestro haya sido totalmente resuelto.

 

SEGUNDA PARTE

El estar preparado puede evitar un intento de secuestro, y aumentar las posibilidades de supervivencia de la víctima.

 

DEFECTOS DEL PAQUETE

 

Por lo general, este paquete es bien conocido, predecible e insuficiente. Las destrezas del personal de seguridad suelen estar muy desactualizadas. La protección de los ejecutivos se ha convertido en una profesión separada y única en el mundo de hoy. Los individuos adinerados y las empresas necesitan hacer una revaluación total de sus procedimientos, su personal y su posición estratégica en materia de seguridad. Muchos de los programas de protección personal existentes fueron diseñados para un ambiente de riesgo bajo o mediano. Las grandes amenazas de secuestro que están ocurriendo ahora requieren medidas extraordinarias y una reingeniería de los profesionales que trabajan actualmente en este negocio.

UN PLAN PARA LA CRISIS

El valor de un plan bien concebido de respuesta al secuestro de un ser querido no puede exagerarse. Para combatir secuestros “virtuales” o falsos, se pueden usar códigos orales simples entre los miembros de la familia. Sin embargo, una vez se confirme el secuestro de un miembro, la familia o la empresa deberán tener un plan preconcebido para manejar la crisis. Las familias y las empresas no deberán intentar resolver la situación por sí mismas, ni deben crear su propio plan sobre la marcha. Al contrario, la víctima y la familia o la empresa deben saber de antemano qué pasos hay que tomar una vez hayan podido digerir mentalmente lo ocurrido. Al plagiado, este conocimiento le servirá de sustento y esperanza de que podrá sobrevivir a la odisea.

Decidir con anterioridad a quién se le pedirá ayuda es de suma importancia para lograr un resultado exitoso. Saber elegir a la persona que tome las decisiones en estas circunstancias es en extremo importante. También es vital tener bien informados a todos los miembros de la familia sobre cómo tienen que manejarse cuando alguien se convierte en víctima del secuestro. El cómo se comporte la víctima en condiciones de coacción puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Y podría eliminar la necesidad de que le hagan daño físico para convencer a la familia de que la persona ha sido secuestrada. Este tipo de entrenamiento e información deben ser proporcionados por un profesional en el campo de la seguridad y es un asunto sensible y delicado, especialmente cuando hay niños pequeños de por medio.

Para lograr un resultado positivo es esencial una evaluación hecha por especialistas en seguridad acerca de la capacidad real, las motivaciones y las intenciones de los secuestradores. Después de esto, la fase más importante de la crisis es la negociación del rescate. Es un prerrequisito contar con un negociador capacitado, que pueda establecer las condiciones de la víctima. Aquél deberá convencer a los secuestradores de que no hay necesidad de hacerle daño al plagiado para demostrar su posesión y de que sus exigencias serán tomadas con seriedad. El negociador tratará de obtener concesiones por parte de los secuestradores, para mejorar el bienestar del cautivo. El negociador deberá ser apoyado por un equipo táctico de respuesta (si se conoce el lugar donde se encuentra la víctima) para el caso de que las negociaciones fracasen o se rompan, o se deba pagar por el rescate. Si la motivación de los secuestradores es solamente monetaria, se trata esencialmente de un negocio, y el objetivo es pagar lo menor posible para el rescate a salvo de la persona. Sin embargo, si la motivación es la venganza, el negociador tiene la tarea de manipular psicológicamente a los secuestradores, llevándolos a un estado de pesar y de remordimiento.

EL COMPORTAMIENTO DE LA VÍCTIMA

La pregunta sobre si se debe oponer resistencia y cuándo, es muy difícil. Eso depende muchas veces de las circunstancias de tiempo y de lugar. Si la persona decide resistirse durante el secuestro, debe hacerlo basado en una deducción instantánea de que los atacantes no son profesionales. Se debe recordar varias cosas:

(1) que los criminales esperan que el secuestrado se sorprenda, tenga temor y sea sumiso y (2) que los secuestradores están llenos de adrenalina y pueden estar propensos a sobrereaccionar.

Si el individuo secuestrado ha tomado la decisión de luchar, debe aparecer al principio totalmente sumiso o calmado, para que sus atacantes tengan un falso sentido de confianza; pero cuando haga su movimiento debe hacerlo de una forma total e implacable. La reacción debe ser absoluta y se debe hacer uso de toda la fuerza y las armas disponibles. Esto no es recomendable, sin embargo, para individuos sin entrenamiento.

Durante el cautiverio, se puede hacer uso de sencillos códigos verbales con los secuestradores para ser utilizados con los negociadores y establecer su credibilidad. Esto puede ser utilizado para evitarle sufrimientos sustanciales a la víctima. Es aconsejable que se comparta con los plagiarios la totalidad de la información concerniente a las condiciones de salud y medicamentos del cautivo. Si no se ha usado la resistencia, lo mejor es tener un comportamiento sumiso y evaluar con ojo de águila las diferentes maneras de escapar. Identificar la verdadera motivación de los raptores puede ser de gran ayuda para la supervivencia. (Fin)

 

BASES PARA LA SEGURIDAD PERSONAL

Esté atento en todo momento a lo que le rodea, en especial en los espacios públicos.

Mantenga el horario de las reuniones en privado, pero déselo a conocer a sus seres queridos y a los funcionarios de confianza de la compañía (evite ser predecible en horarios y lugares).

Haga uso de la tecnología existente para reforzar su seguridad personal; use la cámara del teléfono celular para fotografiar individuos sospechosos.

Ajuste su agenda todo lo posible para llegar con frecuencia fuera de horario (las operaciones de secuestro son muy sensibles al tiempo).

Cambie su apariencia física con gafas de sol, sombreros, etcétera.

En la medida de lo posible, mantenga un perfil bajo.

Si esto no es posible, entonces tenga un equipo de seguridad personal altamente competente y visible tanto para usted como para sus seres queridos. Incremente su seguridad en los lugares públicos, cuando se sabe de antemano que usted estará presente.

Observe las salidas e ingresos de todas las instalaciones.

Tenga preparado un plan de crisis en caso de secuestro para usted y su familia.

Mantenga al día sus contactos con una empresa de seguridad/consultores en caso de que se presente una emergencia de este tipo.

Contrate los servicios de un experto de clase mundial para revisar su seguridad, la de su familia y la de su empresa.

Si usted porta un arma de fuego, entrene con frecuencia.

No sea ostentoso con el dinero, eso lo convierte en objetivo.

Varíe su rutina/ruta, y mantenga en privado sus planes de viaje.

 

SEÑALES TEMPRANAS DE UN PLAN DE SECUESTRO

Expresiones inusuales de interés en sus horarios, los de su familia y sus ejecutivos.

Confirmación de que está siendo perseguido por individuos desconocidos.

Extraños haciendo videos de usted en cualquier momento.

Empleados domésticos abordados por individuos desconocidos preguntando acerca de sus hábitos o de su cubrimiento de seguridad.

Llamadas telefónicas silenciosas o con falsas propagandas.

Aproximaciones a sus guardias de seguridad en lugares públicos para ver cómo responden y reaccionan.

Individuos no autorizados tratando de ganar acceso a su computador para ver sus horarios o finanzas.

Extraños ofreciéndole asistencia de transporte después de informarle sobre una emergencia familiar.

Amenazas hacia usted o su familia como resultado de un negocio que no salió bien o de decisiones administrativas impopulares en el trabajo.

Competidores que muestran especial interés en su agenda y sus vacaciones o las de sus seres queridos.

Informes de su pareja o de sus hijos acerca de encuentros extraños con individuos desconocidos.

Personal despedido, especialmente del hogar, que tiene conocimiento íntimo de sus asuntos personales y ha salido en malos términos.

Robos caseros de menor cuantía.

 

Daniel O’Connor es un respetado veterano retirado de la CIA. Fundador de The O’Connor Group, un equipo elite de profesionales que han protegido algunos de los objetivos más  amenazados del mundo. P.O Box 159, Great Falls, Va 22066; Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.


Artículo extraido del sitio : www.poder360.com

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