Viajar con niños

Vas a ser padre/madre y ya vas preparando el nido para tu futuro retoño. Acondicionas su habitación, le compras el carro y empiezas a adquirir las primeras prendas de ropa. Pero, ojo, te estás olvidando de una cosa: ¿cómo vas a llevar al niño en el coche?

Cómo colocarlos y cuidarlos en el coche

Vas a ser padre/madre y ya vas preparando el nido para tu futuro retoño. Acondicionas su habitación, le compras el carro y empiezas a adquirir las primeras prendas de ropa. Pero, ojo, te estás olvidando de una cosa: ¿cómo vas a llevar al niño en el coche?

 

Y es que el transporte de los niños desde que nacen hasta los 12 años tiene una legislación y unas normas de seguridad específicas.

Todos los niños menores de 12 años que midan menos de 1,35 metros deberán usar sistemas de retención homologados y, a partir de esa edad, cinturón de seguridad. No se te ocurra nunca llevar a tu bebé en brazos, pues corre un gran peligro.

 

Está demostrado que con una colisión a más de 5 km/h el adulto se ve incapaz de sujetar al niño que tiene entre sus brazos. En definitiva, el niño tiene muchas posibilidades de salir despedido, por lo que los daños que puede sufrir se multiplican.

A continuación te explicamos cuál es el dispositivo de retención más adecuado para cada niño, dependiendo de su edad y peso. Además, te contamos cuál es la colocación más pertinente.

Grupo 0

Desde el nacimiento hasta que pese diez kilos (aproximadamente durante los nueve primeros meses de vida) el bebé viajará en un cuco para recién nacido, es decir, un capazo rígido que se coloca en posición transversal y se engancha a los cinturones de seguridad, o en una silla-cesta ligeramente inclinada que se coloca en sentido contrario a la marcha del coche.

Grupo 0+

Desde que nace hasta los 13 kilos de peso (el límite aproximado estaría en los 18 meses). La gran diferencia con el Grupo 0 es ques esta silla de seguridad se ancla con el cinturón en sentido contrario a la marcha.

Grupo I

Para niños de 9 a 18 kilos de peso (entre 9 meses y 4 años) se recomienda una silla que se engancha al cinturón de seguridad en el centro del asiento trasero.

Grupo II

Niños entre 15 y 25 kilos (de 3 a 6 años) viajarán con un cojín elevador con respaldo, que se coloca en la parte trasera mirando hacia delante, o con asientos con ajuste de cinturón, es decir, un conjunto de cojín y respaldo sin arneses propios, que utilizan el cinturón del vehículo ajustándolo a la altura necesaria.

Grupo III

Para niños de 22 a 36 kilos de peso (en general, desde los 6 hasta los 12 años) hay un cojín elevador con regulación de altura, que permite acoplar el cinturón de seguridad del coche sobre la clavícula del pequeño

La importancia de la sujeción

Las sillas infantiles pueden adquirirse en los mismos concesionarios oficiales de las marcas, ya que cada constructor diseña asientos especiales para sus vehículos. También se pueden comprar en tiendas de accesorios para niños, como carritos, sillas y cunas, o en grandes almacenes.

Una vez comprado el sistema de retención infantil, lo más importante es asegurarlo correctamente en el coche para que no se mueva y pueda salir disparado. Uno de los estándares más utilizados en Europa es el Isofix, que consiste en un dispositivo que permite que la sillita se enganche al chasis del coche directamente, como cualquier asiento, y no quede sujeta mediante un cinturón de seguridad. Este sistema reduce el recorrido de la cabeza hacia delante en un impacto frontal, evitando el efecto latigazo, que es el causante de las lesiones cervicales

El estándar Isofix comenzó a incorporarse hace algo más de cinco años y una de las desventajas que presentaba al principio era que no todos los sistemas de retención infantil se podían utilizar con este sistema porque en cada automóvil los enganches eran diferentes. La tendencia actual es unificar este enganche para que haya más posibilidades de uso de distintas sillas.

Recuerda: los niños son los pasajeros más débiles dentro del vehículo y por este motivo debemos extremar las precauciones, usando elementos de seguridad homologados y adaptados según el peso y la talla.

Y no sólo son palabras. La estadística lo confirma: los niños que sufren un accidente en un automóvil tienen un riesgo de fallecer cinco veces superior al de un adulto.

Se pueden evitar muchas muertes

No vale la excusa de que el resto son malos padres y yo lo hago bien. Aquí volvemos a echar mano de los fríos números: sólo uno de cada tres menores de 12 años que viaja en un coche van correctamente colocados en un dispositivo de seguridad adaptado.

Si todos los padres cumplieran con esa misión de colocar correctamente las sillitas se evitarían el 75 por ciento de las muertes y el 90 por ciento de las lesiones que sufren los menores cuando se produce una colisión que provoca la expulsión violenta de su asiento.

Consejos

-Usa siempre el cinturón de seguridad o dispositivo de retención equivalente.
-Aprovecha sus horas de sueño habituales para realizar el viaje.
-No lleves al niño en brazos bajo ninguna circunstancia.
-Es bueno que uno de los adultos viaje detrás con el pequeño para atender sus posibles necesidades.
-Procura llevar una bolsa a mano con comida, agua, ropa de repuesto y algunos juguetes.
-Para con frecuencia, cada dos horas aproximadamente.
-Intenta no fumar en el coche y mantenerlo suficientemente ventilado.

Una vez que hemos hablado de lo fácil que es evitar ciertos peligros para nuestros pequeños, es hora de contarte un par de trucos para que disfrutes el viaje con tus hijos.

Mareos

Un punto importante es evitar que nuestro pequeño sufra mareos o malestar durante el viaje. Dependiendo de su edad, los consejos que debemos seguir son algo diferentes. Si el niño es muy pequeño, lo mejor es ir a lo seguro y consultar a nuestro pediatra de confianza antes de emprender un viaje en coche. Él es el más indicado para recetar al pequeño un producto que pueda reducir sus mareos

Cuando el niño es mayor, a partir de los 3 años, se le puede dar algún caramelo o chicle que palien mareos. Para evitar este tipo de medicación, y si el niño no suele sufrir mucho de este tipo de problemas, hay que intentar distraerlo. Trata de que tu pequeño se fije en los paisajes o en determinadas cosas del camino.

Si no, juega con él al clásico ‘veo veo’, rétale con adivinanzas o ponle música y canta con él. Cualquiera de estas actividades logrará que se entretenga y se olvide del mareo.

Evita que el niño lea durante el viaje y dale de comer antes del mismo –sobre todo leche o bebidas con gas-. Si durante el trayecto el niño tiene hambre, dale una galleta o alguna comida poco consistente. Un buen truco para evitar que se mareen es llevar la ventanilla lo suficientemente abierta para que les dé el aire en la cara.

El vómito es una de las consecuencias del mareo. Si tu hijo vomita mientras conduces y eres el único adulto que va junto al niño, no debes perder la calma porque puedes poner en peligro tu vida y la de tu hijo. Tampoco debes hacer un drama de ello, ya que lo único que conseguirás es ponerle aún más nervioso. Hacerle beber pequeñas cantidades de agua azucarada puede evitar nuevas nauseas.

Nuestra influencia

Viajar en coche con niños es una buena oportunidad de estar con ellos y dedicarles cierta atención, además es una ocasión perfecta para educarles en ciertas conductas.

Los niños aprenden por imitación, por lo que es imprescindible que sean los padres los primeros en dar el ejemplo. Si los hijos ven que sus padres se ponen el cinturón, ellos también harán lo mismo y, con ello, aumentarán su propia seguridad.

Es también importante que nos vean relajados al volante y que nuestras conductas mientas conducimos sean lo menos agresivas posibles con el resto de los conductores. Ya se sabe, lo niños hacen lo que ven.

Fuente :  Autopista.es

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