Seguros Marítimos

El seguro marítimo, es el primero en su ámbito en nacer ante la necesidad de cubrir los riesgos de la navegación romana primitiva, expuesta a la piratería y a los peligros del mar.

Se dice que su origen es en la Edad Media como consecuencia del tráfico marítimo en el Mediterráneo y la prohibición por parte de la Iglesia Católica del préstamo a la gruesa, no obstante ello es hoy, no solo una obligación legal sino que además de sentido común, contar con el máximo posible de cobertura ante los distintos imponderables de la actividad marítima.

 

Nuestro Código de Comercio contiene un Título dedicado exclusivamente a Los Seguros Marítimos (Título IX, Artículo 1327 y ss) donde se refiere a la forma y el objeto del contrato de seguro, la valuación de las cosas aseguradas, del principio y fin de los riegos, de los derechos y obligaciones del asegurador y del asegurado y del abandono.
Asimismo la propia Ley N° 16387 sobre el Abanderamiento de Buques Mercantes con el Pabellón Nacional, establece en su Artículo 6 que para el otorgamiento de la matrícula definitiva, dentro de otras exigencia se requiere

D)

Documentación que acredite la contratación de seguros de casco y máquinas, así como de los riesgos normales de responsabilidad civil en el que se puede incurrir en la explotación del o de los buques (protección e indemnización).

Las normas para la habilitación de operaciones portuaria se refieren asimismo a la necesidad de contar con cobertura del seguro del buque y garantías financieras contra averías y contaminación así como cobertura de riesgos y responsabilidades.

Es por ende indiscutible la necesidad de contar con coberturas, para el buque propio como para terceros, incluyendo dentro de estos la carga, los puertos y muelles, otros buques u objetos flotantes y el propio medio ambiente.

Durante el año 2015 tuve la oportunidad de concurrir a varias reuniones en el Banco de Seguros del Estado para saber el alcance de las Pólizas que este emitía a los buques producto de ciertos incidentes marítimos ocurridos. De estas pudimos establecer que las pólizas que estos emiten ya sea la de Responsabilidad Civil para la Empresa como Operador Portuario como la emitida al buque no cubría ciertas operaciones. La Póliza del Buque tiene cobertura de Responsabilidad por Colisión, Averías Particulares, Perdida Total y Gastos De Salvamento Y Avería Gruesa. Visto de esta forma parecería que los buques y sus clientes estaban cubiertos pero como no todo es lo que parece, estas coberturas eran ante incidentes del propio buque pero no cuando estos se encontraban realizando remolques, que son la actividad específica de los mismos.

Dicho de otra forma; si el remolcador por si solo tiene una colisión, hay cobertura; pero si el remolcador se encuentra remolcando una barcaza, un convoy de barcazas, otro buque o cualquier objeto entonces ya no hay cobertura alguna dado que en dicho caso, si el incidente es producido por el objeto remolcador, entonces queda por fuera de los alcances de la misma.

A modo de ejemplo: el remolcador se encuentra empujando una barcaza o un convoy de barcazas y producto de las maniobras este produce daños a un muelle, puerto, otro buque, dolphins, etc entonces la Póliza del BSE no cubre ni el daño a terceros, ni a la barcaza ni a la carga.

¿Qué hacer entonces? La respuesta fue clara “se debe contratar un Club P&I” ya que son estos quienes brindan dichas coberturas.

Qué son estos? Son seguros mutuales donde los propietarios y arrendatarios de los buques ―cuyos bienes, intereses o personas se hallan sometidos a riesgos análogos―, se asocian en los denominados Clubes de Protección e Indemnización (P&I Clubs, en inglés), quienes proveen a la reparación o indemnización del daño o al pago de la suma asegurada mediante la contribución de todos los asociados

Tal como expresáramos en los párrafos anteriores, la Ley N° 16387 en su Artículo 6 establece que para el otorgamiento de la matrícula definitiva, dentro de otras exigencia se requiere “… la contratación de seguros de casco y máquinas, así como de los riesgos normales de responsabilidad civil en el que se puede incurrir en la explotación del o de los buques (protección e indemnización) …”

Si la explotación del buque es el remolque, entonces DEBE contar con una cobertura de protección e indemnización para dicha actividad.

Si la actividad y explotación del buque es el remolque y la póliza del BSE no es suficiente entonces de debe procurar obtener una cobertura de un Club P&I.

A nuestro juicio, en caso de que no se cuente con la Cobertura de Casco y Maquinas así como de Responsabilidad Civil propia del buque se debe tener cobertura para los casos antes expresados y que quedan por fuera del alcance de las que otorga el propio BSE.

Asimismo entendemos que:

- La Autoridad Marítima no debería permitir al mismo operar por no cumplir con los requisitos legales, pero más allá:

- los propios puertos públicos o privados no deberían permitirles operar en sus recintos dado que no cuentan con una cobertura adecuada ante cualquier tipo de incidente o accidente,

- y los propios armadores, agencias marítimas, cargadores y dueños de las cargas deberían observar estos aspectos en sus contratos y exigencias en virtud de que sin las mismas se encuentran total y absolutamente desprotegidos en caso de confiar las barcazas, mercadería, o remolques en general a Empresas Prestadoras de Servicios de Remoque que no cubran sus riesgos de explotación.

Lic. Carlos de Arrascaeta
Asesor Marítimo
Móvil: 598 95 550 672