LOS NIÑOS CURIOSOS PROVOCAN INCENDIOS

Los niños menores de cinco años tienen curiosidad por el fuego. Con frecuencia lo que comienza como exploración natural de lo desconocido suele culminar en tragedia.

• Niños de toda edad provocan más de 100.000 incendios anualmente. Unos 20.000 de esos incendios son provocados en casas.

• Los niños componen 20% de las muertes a causa de un incendio.

• Más del 30 por ciento de los incendios que matan a niños son provocados por niños jugando con fuego.

• En la casa, los niños generalmente juegan con fuego en los dormitorios, en roperos y bajo las camas. Estos son lugares “secretos” donde hay muchas cosas que fácilmente pueden atrapar el fuego.

• Con mucha frecuencia, los niños que provocan incendios no reciben orientación adecuada ni tienen supervisión de los padres y profesores. En consecuencia, reinciden en su comportamiento de provocar incendios.

 

PRACTICAR EN LA CASA

LA SEGURIDAD CONTRA

INCENDIOS

 

• Supervisar de cerca a los niños pequeños. No dejarlos solos ni por breves períodos de tiempo.

• Guardar fósforos y encendedores en una gaveta o un gabinete bajo llave.

• Hacer que sus niños le avisen cuando hayan encontrado fósforos y encendedores.

• Revisar bajo las camas y los roperos para ver si hay fósforos quemados, evidencia de que su niño pudo haber jugado con fuego.

• Elaborar un plan para evacuar la casa y escapar de un incendio, practícarlo con los niños y establecer un lugar de reunión afuera.

• Quítar el misterio a los juegos con fuego enseñando a sus niños que el fuego es una herramienta, no un juguete.

• Mostrar a los niños la naturaleza del fuego. ¡Es VELOZ, CANDENTE, BRUTAL y MORTIFERO!

• Enseñar a los niños a no ocultarse de los bomberos, sino salir afuera rápidamente y pedir ayuda desde otro lugar.

• Mostrar a los niños cómo arrastrase por el suelo, bajo el humo, para salir de la casa y quedarse afuera en caso de incendio.

• Demostrar cómo detenerse, tirarse al suelo y rodar si las ropas han cogido fuego.

• Instalar alarmas detectoras de humo en cada nivel de la casa.

• Familiarizar a los niños con el sonido de la alarma detectora de humo.

• Revisar cada mes la alarma para detectar humo y cambiar la baterÍa por lo menos una vez al año.

 

• Cambiar la alarma detectora de humo cada diez años, o como lo recomiende el fabricante. Finalmente, tener alarmas detectoras de humo en buen funcionamiento aumenta dramáticamente sus posibilidades de sobrevivir a un incendio. Colocar por lo menos una alarma para detectar humo en cada nivel de la casa y en pasillos a los dormitorios. Y recordar de practicar frecuentemente con su familia un plan de evacuación.

 

 

 

Para Mayor Información Contactar:

Administración de Incendios de Estados Unidos

Oficina de Programas de Control de Incendios

16825 South Seton Avenue

Emmitsburg, MD 21727

 

Artículo Tomado de USFA en la Web:www.usfa.gov

 

Seguridad Portal Web  www.seguridadportalweb.com