Reanimación Cardiopulmonar Conocimiento de una técnica que salva vidas

Conocimiento de una técnica que salva vidas

La reanimación cardiopulmonar (RCP), o reanimación cardiorrespiratoria (RCR), o en inglés Cardio-Pulmonary Resuscitation (CPR), es un conjunto de maniobras destinadas a asegurar la oxigenación de los órganos cuando la circulación de la sangre de una persona se detiene (paro cardiocirculatorio). De hecho, cuando la circulación se para, a los órganos, entre ellos el cerebro y el corazón, no les llega el oxígeno y dejan de funcionar: las lesiones cerebrales aparecen después del tercer minuto, y las posibilidades de supervivencia son casi nulas después de ocho minutos de parada circulatoria.[] El hecho de oxigenar artificialmente la sangre y de hacerla circular permite evitar o retardar esta degradación, y dar una oportunidad de supervivencia.

 

La Reanimación cardiopulmonar es la asociación de

El concepto fue inventado por Peter Safar, a quien se le debe el acrónimo en inglés ABC:

  • A por airway, Apertura o liberación de las vías aéreas.
  • B por breathing, Ventilación artificial.
  • C por circulation, Circulación de la sangre mediante masaje cardíaco externo.
  • D por neurological deficit, Deficit neurológico con la Escala de Glasgow (respuesta ocular, verbal y motora) y reactividad de las pupilas (PIRRL: pupilas iguales, redondas y reactivas a la luz)
  • E por exposición, exponer al paciente en búsqueda de lesiones importantes que puedan estar ocultas por la ropa.

El realizar una valoración de la Escala de Glasgow conlleva mucho tiempo, más rápido es evaluar el estado de conciencia con el método AVDI. Establecer cuál es el estado de conciencia:

  • A Alerta
  • V Verbal, Sólo responde al estimulo verbal
  • D Dolor, Sólo responde al estimulo doloroso
  • I Inconsciente, No responde

La reanimación cardiopulmonar debe practicarse sobre toda persona en parada cardiorrespiratoria, es decir:

  • Inconsciente: la persona no se mueve espontáneamente, no reacciona ni al tacto ni a la voz;
  • Que no respira: después de la liberación de las vías aéreas (desabrochar la ropa que pueda molestar la respiración), no observamos ningún movimiento respiratorio y no sentimos el aire salir por la nariz o la boca;

Cadena de supervivencia: Son las acciones que permiten la supervivencia de una persona que sufre muerte súbita. Consta de 4 eslabones fundamentales:

1) Reconocimiento del colapso y solicitud de ayuda precoz.

2) Soporte vital básico precoz .

3) Desfibrilación precoz.

4) Soporte vital avanzado precoz y "toda cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones"

En el caso de víctimas de parada cardiorespiratoria adultas, el ritmo cardiaco que se suele encontrar más frecuentemente es la denominada "Fibrilación Ventricular". El tratamiento adecuado de la fibrilación ventricular es la desfibrilación precoz. Cada minuto que pasa disminuye en un 10% las posibilidades de supervivencia. En el caso de un adulto con pérdida brusca de consciencia y cuando se está sólo (reanimador aislado), la prioridad es la llegada de los servicios de socorro, hay pues que alertar a los servicios de emergencia antes de comenzar la RCP para de esta manera realizar la desfibrilación lo antes posible. Se deberá llamar al teléfono local de emergencias. La RCP sirve sólo para mejorar las posibilidades de supervivencia mientras se espera la ayuda. Por eso es tan importante y, de hecho, se está potenciando el uso de desfibriladores automáticos. Estos aparatos colocados en sitios estratégicos, estadios, centros comerciales o aviones, permiten que una personas con un mínimo entrenamiento sean capaces de realizar maniobras resucitadoras.

En el caso de niños, o cuando la parada cardiorrespiratoria es secundaria a ahogamiento, intoxicación (humo, gas, medicamentos, drogas...) o hipotermia debemos realizar maniobras de RCP durante un minuto antes de ir a avisar a los servicios de socorro: el aporte rápido de oxígeno a las células puede recuperar el estado de la persona. Es útil anotar la hora de comprobación del estado de parada cardiaca y la hora del principio de la reanimación (teóricamente lo mismo) para informar sobre eso a los servicios de socorro.

Los casos típicos de muerte aparente son la muerte súbita (la persona se desploma sin razón aparente), el ahogamiento y la electrocución. Puede también tener un origen traumático, como asfixia, caída de altura o un accidente de circulación. La muerte aparente también puede ser debida a una hemorragia importante (entonces, primero hay que frenar la hemorragia).

En todos los casos, hay que proteger bien a la víctima y al reanimador.

Principios de la reanimación cardiopulmonar

La reanimación cardiopulmonar comprende dos mecanismos:

Oxigenación de la sangre

La sangre entra otras cosas para transportar el oxígeno a los órganos, permitiéndoles funcionar (la respiración celular, les abastece de energía). Al haberse parado la respiración, hay que suplirla por la ventilación artificial.

La ventilación artificial consiste en enviar el aire a los pulmones de la víctima. Practicamos una ventilación llamada "a presión positiva": soplamos (con la boca o con un dispositivo) aire, la presión del aire expande los pulmones. Allí, se producen las interacciones gaseosas, y la víctima espira pasivamente (el peso del pecho y de las vísceras oprimen los pulmones, que se desinflan).

Cuando se practica la ventilación artificial sin material (boca a boca, boca a nariz, o boca a boca y nariz sobre lactantes), enviamos una insuflación de aire que, aun siendo el espirado por el salvador (y por tanto, empobrecido), es bastante próximo al aire que se respira (contiene un 16 % de de oxígeno): en efecto, una parte del aire proviene de las vías altas (bronquios, tráquea, boca) y es similar al aire respirado, y el aire que proviene de los pulmones es empobrecido en oxígeno, aunque todavía lo contiene. Cuando se utiliza un balón insuflador (con una máscara bucal), enviamos aire ambiente (21 % de oxígeno). Si se conecta una botella de oxígeno médico, aumentamos mucho más la fracción inspirada de dioxígeno (FiO2), y podemos incluso insuflar oxígeno puro (casi al 100 %) cuando utilizamos un balón de reserva.

El aire que se insufla pasa a los pulmones, pero una parte también al estómago. Éste se va hinchando a medida que se dan más insuflaciones. Si no se le da tiempo a desinflarse, el aire corre el peligro de llevarse con él al salir el contenido ácido del estómago (jugos gástricos) que podrían inundar la vía aérea y deteriorar gravemente los pulmones (síndrome de Mendelson o síndrome de la respiración ácida) y puede comprometer gravemente la supervivencia de la víctima. Por ello hay que insuflar sin exceso, regularmente, durante dos segundos cada insuflación, y detener la insuflación tan pronto como se vea el pecho levantarse.

Circulación sanguínea

La sangre al nivel de los pulmones ya ha sido oxigenada, ahora hay que hacerla circular por el resto del cuerpo. Esto se hace gracias a las compresiones torácicas, llamadas también masaje cardíaco externo. Esto consiste en apretar en el centro del tórax con el fin de comprimir el pecho:

  • Sobre un adulto y un niño de más de ocho años, el esternón debe descender de 4 a 5 cm;
  • Sobre un niño entre uno y ocho años, el esternón debe descender de 3 a 4 cm;
  • Sobre un lactante de menos de un año, el esternón debe descender de 2 a 3 cm.

Comprimiendo el pecho, también comprimimos los vasos sanguíneos, lo que impulsa la sangre hacia el resto del cuerpo (como una esponja). Se creía durante mucho tiempo que lo que se comprimía era el corazón; aunque parece que está situado demasiado profundamente y que juega sólo un papel de regulación del sentido de la circulación por sus válvulas.

Para que la compresión torácica sea eficaz, hace falta que la víctima esté sobre un plano duro; en particular, si la víctima está tendida sobre la cama, hay que depositarla en el suelo antes de empezar las maniobras de reanimación.

La posición de las manos es importante si se quieren aportar compresiones eficaces, minimizando los riesgos de fractura de las costillas (nótese que este riesgo de fractura es despreciable con relación al riesgo de la muerte si no se hace nada).

Hay que aplicarse a hacer compresiones regulares, a dejar el pecho recuperar su forma inicial entre dos compresiones, y a que el tiempo de relajamiento sea igual al tiempo de compresión. En efecto, el relajamiento del pecho permite el retorno de la sangre venosa, fundamental para una buena circulación.

El ritmo de masaje debe ser suficiente para hacer circular la sangre, pero no demasiado rápido, si no, la circulación no es eficaz (creamos turbulencias que se oponen a la distribución de la sangre).

En las últimas recomendaciones publicadas por la Sociedad Europea de Reanimación (ERC) en el caso que la reanimación sea realizada por personal no sanitario el ritmo de compresiones es de 30 compresiones por 1 ventilación tanto para paciente adultos como para niños.

Existen ya modificaciones, autorizadas; donde se recomienda el ciclo 15/2. Quince(15) compreciones toraxicas por dos (2) ventilaciones.

  • En todos los casos, un ciclo compresión / relajamiento debe llevar 0,6 segundos (1/100 minuto) con el fin de tener un régimen lineal (es decir, ninguna turbulencia).

Con el fin de adoptar un ritmo regular y de respetar la paridad en el tiempo de compresión / por tiempo de relajación, y para estar seguro de hacer buenas compresiones y un adecuado número de compresiones sucesivas, se aconseja contar en voz alta, bajo la forma:

Cifra (durante la compresión) - y (durante el relajamiento)

Así, contaremos en voz alta:

"Uno-y-dos-y-tres-…-y-trece-y-catorce-y-quince"'...

Caso particular: mujer embarazada

En el caso de una mujer visiblemente embarazada, conviene elevar el costado o la nalga derecha para mejorar el retorno de la sangre venosa, liberando la vena cava inferior del peso del feto y permitiendo que la sangre llegue al corazón.[2] Es decir, debe estar de costado. Esto puede hacerse poniendo ropa doblada bajo la nalga derecha.

Desfibrilación

Cuando la parada cardiaca es debida a una fibrilación ventricular (el corazón late de manera anárquica, que es la causa más frecuente de muerte súbita del adulto), la única esperanza de salvar a la víctima consiste en desfibrilar el corazón (es decir, resincronizar el corazón mediante un choque de eléctrico de corriente continua). Esto puede hacerse por personal no médico con un desfibrilador automático externo (que puede ser semiautomático por un sanitario), o manual por un médico].

El proceso de desfibrilación viene después de la alerta a los Servicios de Emergencia (ya que es el equipo médico o paramédico quien intentará salvar a la víctima al fin y al cabo), pero antes de las maniobras de ventilación artificial y de compresiones torácicas (ésta sirven sólo para conservar las posibilidades de supervivencia esperando la salida del shock).

En el caso de un niño de menos de ocho años, o de una persona víctima de un ahogamiento o de una intoxicación, es poco probable que el corazón esté en fibrilación, la desfibrilación es entonces inútil. Si se dispone de un desfibrilador automático externo, éste será puesto en marcha a pesar de todo, por precaución, pero siempre después de un minuto de maniobras de ventilación artificial y compresiones torácicas.

La RCP con un sólo socorrista

 

1. Verificar si hay respuesta de la persona. Sacudirla o palmearla suavemente. Observar si se mueve o hace algún ruido. Preguntarle en voz alta "¿Te sientes bien?".

2. Llamar al 911 si no hay respuesta. Pedir ayuda y enviar a alguien a llamar al 911. Si el socorrista está solo, debe llamar al 911 y traer un desfibrilador externo automático o AED (si hay disponibilidad de esta máquina), incluso si tiene que dejar a la persona afectada.

3. Colocar a la persona cuidadosamente boca arriba. Si existe la posibilidad de que la persona tenga una lesión en la columna, dos personas deben moverla para evitar torcerle la cabeza y el cuello.

4.Abrir la vía respiratoria.Levantar la barbilla con dos dedos. Al mismo tiempo, empujar hacia abajo la frente con la otra mano.

 

Acercamiento al paciente. El socorrista llega y al ver al paciente, se presenta, y le pide apretarle la mano, en caso de que esté demasiado débil para hablar.

5. Observar, escuchar y sentir si hay respiración. Poner el oído cerca de la nariz y boca de la persona. Observar si hay movimiento del pecho y sentir con la mejilla si hay respiración.

6.Si la persona no está respirando o tiene dificultad para respirar:

  • Cubrir firmemente con la boca la boca de la persona afectada
  • Cerrar la nariz apretando con los dedos
  • Mantener la barbilla levantada y la cabeza inclinada
  • Dar 2 insuflaciones. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hacer que el pecho se levante.

 

7. Realizar compresiones cardíacas o pectorales:

  • Colocar la base de una mano en el esternón, justo por debajo de los pezones
  • Colocar la base de la otra mano sobre la primera mano
  • Ubicar el cuerpo directamente sobre las manos
  • Aplicar 30 compresiones, permitiendo cada vez que el pecho se levante completamente. Estas compresiones deben efectuarse de manera RÁPIDA y fuerte sin pausa. Contar las 30 compresiones rápidamente: "1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, ya".

8.Dar 2 insuflaciones más. El pecho debe elevarse.


9. Continuar la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de dos insuflaciones y luego repetir) hasta que la persona se recupere o llegue ayuda. Si hay disponibilidad de un AED para adultos, se debe utilizar lo más pronto posible.

Si la persona comienza a respirar de nuevo por sí misma, se le debe colocar en posición de recuperación, verificando periódicamente la respiración hasta que llegue la ayuda.

Alternancia cíclica:

  • 30 compresiones torácicas que hay que hacer en 12 segundos (un ciclo compresión / relajamiento lleva 0,6 segundos, sea una frecuencia de masaje de 100 por minuto alternando con 2 ventilaciones que nos llevarán unos 2 segundos (1 segundo por ventilación)

La RCP con dos socorristas

Cuando hay dos socorristas, uno puede actuar más efectivamente mientras colabora:

  1. 1. Un socorrista A realiza protección
  2. 2. El socorrista B realiza la búsqueda de ayuda y controla la vía aérea, dice que paró de respirar y que "no respira!"
  3. 3. El socorrista A luego dará la alarma mientras el socorrista B comienza la reanimación cardiopulmonar
  4. 4. El socorrista A vuelve y puede entonces
    • Implementar una desfibrilación externa automática si está disponible;
    • Sustituir al socorrista B en la respiración si este se encuentra cansado;
    • Para hacer la reanimación con B, uno respiración boca a boca, el otro tiene que realizar las compresiones torácicas.

Si uno decide practicar la reanimación con dos, la persona que realiza las compresiones torácicas debe imprescindiblemente contar las compresiones en voz alta, con el fin de que los demás rescatistas sepan cuándo debe darle respiración boca a boca; Si por ejemplo A realiza compresiones torácicas y B le da respiración boca a boca:

A : « un-y-dos-y-tres… - y-veinti uno - y-treinta »

B : la primera respiración, la segunda respiración

A : « un-y-dos-tres… »

Esto hace posible que el paso del tiempo entre compresiones y respiraciones sea más o menos uniforme y uno no debe concentrarse en calcular el tiempo, y no tiene que colocar de nuevo las manos en cada ciclo.

La leyenda urbana de la tos salvadora

Se pide a los pacientes toser a veces con el fin de regular el ritmo cardíaco; en efecto, la tos provoca un aumento de la presión del aire en los pulmones, que aprieta los vasos sanguíneos que recorren los pulmones y provoca pues un pico de presión arterial.

Por lo tanto de ahí, algunos propusieron toser cuando " se siente llegar " la parada cardíaca. Esta idea ha sido repetida y ampliamente difundida, particularmente por Internet, y se hizo una leyenda urbana.

Este método es en efecto totalmente inútil porque por una parte no sentimos llegar la parada cardíaca, cuando sobreviene, la inconsciencia es inmediata, ningún músculo puede actuar, no podemos toser. Y cuando se siente signos que pueden dejar pensar en un infarto del miocardio, los únicos movimientos útiles son pedir ayuda y de acostarse en el suelo o bien, apoyarse contra una pared. En particular, si se conduce un vehículo, absolutamente hay que apartarse lo más deprisa posible, en seguridad, y si es posible cerca de otras personas que tendrán así la posibilidad de pedir ayuda si se vuelve incapaz de pedirla. Hay que quitar también el seguro de las puertas del coche con el fin de que los socorros no tuvieran que forzar las puertas del vehículo.

 

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